Según se informa, Elon Musk recibirá espacio de oficina en el complicado de la Casa Blanca para su próximo trabajo como codirector del Área de Eficiencia Estatal (DOGE), pero no estará cara a cara con el presidente electo Donald Trump.
Citando dos fuentes que han sido informadas sobre los planes, El New York Times informa que Musk instalará un campamento en el edificio de oficinas ejecutivas de Eisenhower, que está al banda de la Casa Blanca. El medio añade que todavía no está claro si el socio DOGE de Musk, Vivek Ramaswamy, incluso tendrá una oficina en el edificio Eisenhower.
La operación DOGE de Musk, que aspira a recortar el pago gubernativo en la próxima compañía de Trump, opera actualmente desde las oficinas de SpaceX en Washington, DC, según El Veces.
Según se informa, el multimillonario incluso ha mantenido conversaciones con funcionarios de transición sobre su accesibilidad al ala oeste, y dos personas familiarizadas con el asunto dijeron Los tiempos que la cuestión no quedó clara. Aquellos que pueden entrar y salir autónomamente del ala oeste normalmente necesitan un pase peculiar.
El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, besalamano a Elon Musk cuando llega para asistir al dispersión del sexto revoloteo de prueba del cohete SpaceX Starship el 19 de noviembre de 2024 en Brownsville, Texas. / Brandon Bell / Brandon Bell/Getty Images
Si proporcionadamente Musk ha intentado cada vez más mantenerse cerca de Trump, New York Times La reportera y “susurradora de Trump” Maggie Haberman le dijo previamente a la reportera de tecnología Kara Swisher en un episodio de su podcast del 6 de enero: Enque el presidente electo ha sido quejarse a la parentela sobre “cómo Musk anda mucho por ahí”.
“Trump se queja un poco en presencia de la parentela de que Musk anda mucho por ahí”, dijo Haberman. “Efectivamente se plantó frente a Trump”. Adicionalmente de donar millones a sus esfuerzos de campaña, Musk prácticamente se ha posicionado como el compañero de Trump en los últimos meses, asistiendo a un puñado de reuniones oficiales y residiendo en una de las cabañas disponibles para traspasar en la propiedad de Trump en Mar-a-Laguna.
“No préstamo que Musk vaya a tener una oficina en el ala oeste”, añadió Haberman, al tiempo que señaló lo difícil que sería para el magnate tecnológico nutrir su nivel de proximidad de Mar-a-Laguna en la Casa Blanca. “Ni siquiera sé si tendrá un pase zarco para pasear”.
El autoproclamado práctico en Trump anteriormente escribió en X en 2016 que la “aposento esencia” para entender a Trump es que “a menudo se deja aguantar por la persona con la que habló por última vez”.
Según se informa, la relación de Musk con Trump ya estaba en una cuerda floja a posteriori de que sus exitosos esfuerzos para sitiar un plan de ley de pago gubernativo le valieran el título de “Presidente Musk” por parte de algunos demócratas y parentela de Internet (encima de su posterior incitación a una hostilidades civil MAGA).
“La frase 'Presidente Musk' siempre iba a ser una forma de atraparlo. Trump no es un cacharro de cuerda, pero ciertamente hay cosas muy específicas que pueden hacerle zotz”, añadió Haberman durante su aparición en el podcast. “No estoy seguro de que Musk se haya poliedro cuenta todavía”.